20/7/12

Niña de 14 años tiene senos que les llegan a la cintura, dicen es una rara enfermedad y no paran de crecer

20/07/2012.   
11:25 AM.   

San Pedro de Macorís.- Isabel Vacol, es una adolescente con 14 años de edad, que ha desarrollado una extraña enfermedad que le ha provocado un crecimiento desorbitante en sus senos, que ahora llegan a pesar 40 libras cada uno y medir pies y medio de largo y 145 centímetros de ancho. 

La rara enfermedad no solo le ha hecho crecer los senos, sino que ahora afecta su estado emocional, porque a la escuela que asiste sus compañeros se burlan de ella. 

 El peso en las glándulas mamarias le han ido encorvando o inclinando, ya que afectan la columna vertebral, que ha ido cediendo al volumen y peso de las mamas. Isabel, a quien se le ha cortado hasta el habla con el quebrando, dice que detectó anomalías en sus senos cuando tenía 9 años de edad. 

“Cuando tenía 9 años, descubrí en la escuela que botaba un líquido de los pezones de los senos y comuniqué a mi madre, ella me llevó al médico, pero la falta de recursos económicos paralizaron la investigación médica”, contó. 

Narró que a medida que pasaron los años el líquido que brotaba de los pezones paró, pero que los senos no han dejado de crecer y ya me llegan a la cintura. 

Una tía de apodo Nina le llevó a Barahona, donde un médico, pero el galeno advirtió que había que cortarle un pedazo de seno para llevarlo fuera del país para unos estudios, pero la niña se resiste a que sea seccionado uno de sus senos. 

“Yo quiero me ayuden con este mal que me está matando emocionalmente, pero no quiero que me corten los senos”, dijo acongojada por el dolor que le provoca sus gruesos y largos senos en la columna. HACINAMIENTO Médicos de San Pedro de Macorís tienen la sospecha, que Isabel pudo haber adquirido una bacteria, dado el hacinamiento en que desarrolla su vida en el batey.

 Isabel vive junto a su madre en uno de los barracones del batey, con piso de tierra, sin baño, ni energía eléctrica.

 En el hogar se cocina con leña porque no tienen estufa y escasea el agua potable. Solo dos sillas plásticas arrugadas y que han perdido su color con el tiempo sirven para que la familia de unos cinco miembros puedan comer sentado uno primero y otro después. 

Al medir los senos tienen unos 155 centímetros de ancho y cuelgan hasta la cintura a casi dos pies de largo. 

Ha perdido su voz, tiene una ulcera en el seno izquierdo. El padre de la adolescente, que no fue identificado por su nombre, huyó a Barahona, rehuyendo a su responsabilidad social Vasca es un batey localizado a unos 20 kilómetros de San Pedro de Macorís por la carretera que va a la provincia de Hato Mayor.

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